Efectos del malware

Es difícil adivinar a simple vista si un ordenador está siendo víctima de una amenaza. La certeza sólo se consigue usando un buen paquete integrado de seguridad correctamente actualizado.

Sin embargo, hay ciertos síntomas que delatan la posible presencia de virus u otras amenazas en el ordenador (aunque también pueden deberse a otros problemas ajenos al malware). A continuación vemos algunos ejemplos:

  • La lentitud repentina, sin causa aparente, puede deberse a varios motivos: mucha carga de trabajo o problemas de red, pero también a la actuación de software malicioso.
  • Una de las razones de la imposibilidad de abrir ciertos ficheros o de trabajar con determinados programas es que un virus los haya eliminado o que haya suprimido los ficheros que este necesita para funcionar.
  • La desaparición u ocultación de ficheros y carpetas es uno de los efectos más comunes del malware.
  • En ocasiones, puede ser imposible acceder al contenido de ciertos ficheros. El malware también suele modificar ficheros, dejándolos inservibles.
  • La aparición en pantalla de avisos o mensajes de texto inesperados puede ser un síntoma claro de infección por software malicioso. Generalmente, estos avisos contienen textos que no son habituales (de carácter absurdo, jocoso, hiriente, agresivo, etc.).
  • La disminución repentina del espacio en disco o de la capacidad de la memoria es también un síntoma de infección por una amenaza, la cual puede llegar a ocupar todo el espacio libre. En tal caso se muestran avisos indicando que no hay más espacio. Algunos virus impiden trabajar correctamente con los discos haciendo muy difícil guardar un fichero o utilizar el disco con normalidad.
  • La alteración inesperada en las propiedades de un fichero es también un síntoma de infección. Algunos virus modifican los ficheros que infectan aumentando su tamaño, alterando su fecha de creación y modificación sus atributos, etc.
  • Si aparece un fichero duplicado, de modo que tiene el mismo nombre que otro pero cambia su extensión, o sea, el tipo de fichero, es muy probable que el segundo de ellos esté infectado.
  • Que se produzca un cambio inesperado en el nombre de un fichero es también un síntoma de infección.
  • Los problemas al arrancar el ordenador pueden deberse a varios motivos, pero la infección por parte de un virus de boot es frecuente. Estos son virus que se instalan en el sector de arranque del disco duro pudiendo modificarlo y crear problemas en el arranque del equipo, o iniciarse junto al sistema operativo tomando control sobre el sistema.
  • El ordenador se bloquea (se queda colgado) en momentos de carga excesiva, pero también puede bloquearse por la acción de un software malicioso. Esto es especialmente claro cuando se están realizando operaciones sencillas que no suponen demasiado trabajo para el ordenador.
  • El ordenador se apaga repentinamente sin motivo aparente y vuelve a arrancar. Algunos virus o algunas amenazas necesitan que esto suceda para activarse y asegurar su funcionamiento, por lo que provocan este tipo de situaciones.
  • Si un programa se cierra repentinamente mientras estamos trabajando con él, tendremos motivos para sospechar de una infección.

Otros efectos extraños, claros síntomas de la infección por troyanos, son que la bandeja del CD-ROM se abre y se cierra automáticamente, el teclado y el ratón no funcionan correctamente o lo hacen al azar, desaparecen ventanas y aparecen otras nuevas, etc.

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