Licencias de software

La licencia de software es una especie de contrato en donde se especifican todas las normas y cláusulas que rigen el uso de un determinado programa. Principalmente se estipulan los alcances de uso, instalación, reproducción y copia de estos productos.

Para las empresas, el manejo eficiente de la información es un factor clave para la obtención del éxito y para el desarrollo de ventajas comparativas sobre los competidores. Dado este panorama, es común que las grandes empresas dispongan de sistemas que poseen altos costos de mantenimiento, actualización, soporte, etc. que muchas veces superan el costo de obtención de la licencia. Y por otra parte, han surgido programas de código libre para el “usuario doméstico” que suponen un ahorro respecto a otros software comerciales con altos costos en licencias.

Conocer las ventajas, desventajas, derechos y deberes de las empresas y de los usuarios finales respecto al software de las licencias más utilizadas es imprescindible para que las empresas y los usuarios finales puedan tomar las mejores decisiones acerca de los sistemas que utilizarán.

Existen muchos términos relacionados con las licencias, siendo en muchas ocasiones muy ambiguas las diferencias entre estos términos. Estos son algunos de los términos más frecuentes:

  • Licencia propietaria o comercial. Uso de un programa por el pago de un precio.
  • Shareware. Versiones de prueba con uso limitado en tiempo o en capacidades, que después piden pagar un precio.
  • Clippleware o lite: Versiones gratuitas básicas de un producto más completo de pago.
  • Begware o nagware: Tipo de shareware que recuerda al usuario que debe registrarse y pagar al autor.
  • Freeware. Software gratuito completo que se distribuye por tiempo ilimitado. Puede tener restricciones para su uso comercial. Este término no implica que se trate de software de código abierto.
  • Software libre. Es aquel que se puede usar, copiar, estudiar, modificar y redistribuir, código fuente incluido. No implica que sea gratuito, aunque suele serlo.
  • Código abierto (open source): Software cuyo código fuente se puede usar, modificar y distribuir. En algunos casos no se permite el uso comercial de la distribución de modificaciones.
  • Software público. Software de dominio público que no requiere licencia y es de libre explotación.

La palabra free del inglés se traduce al castellano como libre y como gratis. Esta dualidad produce ambigüedades a la hora de clasificar las licencias dando lugar a términos con significados que sólo se diferencian en pequeños matices como código abierto (open source), freeware o software libre. Aún así pueden distinguirse dos grandes grupos de licencias de este tipo:

  • Licencias que no imponen condiciones especiales: se puede modificar y redistribuir libremente e ilimitadamente sin condiciones.
  • Copyleft: Licencias que imponen condiciones en el caso de que se quiera modificar y después distribuir, obligando a cumplir los criterios de la licencia. Es decir, se puede hacer uso propio sin condiciones, pero en el caso de querer redistribuirlo hay que hacerlo bajo unas determinadas condiciones que vienen marcadas por la licencia.

Para intentar regularizar este tipo de licencias han surgido distintas iniciativas que establecen un conjunto de normas. Dentro de estas destacan las licencias GPL y las Creative Commons. En una licencia GPL el autor conserva los derechos y permite la redistribución y modificación bajo la misma licencia. Creative Commons se aplica a cualquier tipo de conocimiento publicable que permite compartir la creatividad y el conocimiento de forma gratuita manteniendo determinados derechos sobre su propiedad.

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